En un contexto donde los márgenes en hostelería son cada vez más ajustados y el cliente exige calidad, diferenciación y rapidez, elegir bien los productos de tu carta es una decisión estratégica.
Las croquetas, lejos de ser un simple entrante tradicional, pueden convertirse en un plato principal rentable, en un pincho de alta rotación o incluso en el eje de una propuesta gastronómica diferenciadora.
Si eres hostelero y estás buscando ideas para mejorar la rentabilidad de tu negocio, este artículo de Barranco's Food te ayudará a entender cómo utilizar las croquetas de forma inteligente en tu carta.

Muchos profesionales siguen considerando la croqueta como un acompañamiento o tapa secundaria. Sin embargo, bien trabajada, puede ser:
Un producto de alta rotación
Una opción perfecta para carta de raciones
Una alternativa premium en formato gourmet
Un recurso versátil para menús del día
Un plato principal en conceptos informales
Además, es un producto transversal: funciona en bares tradicionales, gastrobares, restaurantes, hoteles, caterings y eventos.
La clave no está solo en ofrecer croquetas, sino en cómo integrarlas en la propuesta gastronómica.
Mira este ejemplo para hacer un pincho sabroso con nuestras croquetas de jamón:
Cada vez más clientes buscan platos compartidos o propuestas informales. Aquí es donde las croquetas pueden convertirse en protagonistas.
Opción 1: Degustación de croquetas
8–12 unidades
3 o 4 sabores diferentes
Presentación cuidada con pequeñas salsas o contrastes
Este formato aumenta el ticket medio y permite mostrar variedad sin complicar cocina.
Opción 2: Plato combinado
Croquetas + ensalada fresca
Croquetas + patatas rústicas
Croquetas + verduras asadas
Es ideal para menús del día o cartas dinámicas.
Opción 3: Croqueta XXL o formato especial
En conceptos más innovadores, se puede apostar por croquetas de mayor tamaño como plato central.
En barra, la rotación lo es todo. Necesitas productos que:
Sean rápidos de servir
Gusten a la mayoría
Tengan buen margen
No generen mermas
Aquí es donde un proveedor especializado marca la diferencia. Trabajar con marcas como Croquetas Ricas permite mantener una calidad constante, optimizar tiempos y asegurar regularidad en el producto.
Pincho clásico mejorado
Croqueta sobre pan crujiente
Toque de salsa casera
Presentación moderna
Brochetas mixtas
Croqueta + vegetal + proteína
Ideal para barra dinámica
Mini croquetas premium
Perfectas para:
Eventos
Catering
Presentaciones corporativas
En barra, la presentación es clave: un producto tradicional puede parecer premium si se cuida el montaje.
Un aspecto que muchos hosteleros no analizan con profundidad es la rentabilidad real por producto.
Fácil almacenamiento
Preparación rápida
Control de porciones
Menor dependencia de personal altamente cualificado
Reducción de mermas
En cocina, el tiempo es dinero. Si puedes ofrecer un producto de calidad sin invertir horas en elaboración, el margen mejora.
Las croquetas permiten:
Escandallos claros
Costes controlados
Precio final competitivo
Alta percepción de valor
Un error común es infravalorar su precio en carta por considerarlas “algo básico”. El cliente está dispuesto a pagar más si percibe calidad, ingredientes premium y buena presentación.
Muchos bares ofrecen croquetas. Pocos las convierten en elemento diferenciador.
La diferencia puede estar en:
Variedad de sabores
Rotación estacional
Presentación moderna
Uso como base de platos creativos
Por ejemplo:
Croquetas de boletus como acompañamiento de carnes
Croquetas de gambas al ajillo como tapa premium
Opciones vegetales para ampliar público
Ampliar la oferta con sabores distintos permite atraer perfiles variados de cliente sin modificar radicalmente la operativa de cocina.
Si tu negocio ofrece servicio para eventos o trabaja con grupos, las croquetas son un aliado perfecto.
Fácil transporte
Servicio ágil
Adaptables a formato cóctel
Gustan a públicos amplios
En bodas, celebraciones privadas o eventos corporativos, los formatos tipo pincho con croqueta suelen ser de los más demandados.
Uno de los mayores retos actuales en hostelería es la falta de personal cualificado y el aumento de costes laborales.
Externalizar la elaboración de croquetas a un proveedor especializado permite:
Reducir tiempos de producción
Minimizar errores
Mantener estándar constante
Liberar recursos para otros platos más complejos
El hostelero inteligente no intenta hacerlo todo desde cero si no aporta valor diferencial real.
Si actualmente las ofreces solo como tapa básica, puedes evolucionar:
Crear una sección específica de croquetas.
Ofrecer degustación variada.
Incorporarlas en menús cerrados.
Probar edición limitada mensual.
Utilizarlas como plato estrella en redes sociales.
La comunicación también importa: si las posicionas como producto gourmet, el cliente lo percibirá así.
Considerarlas un producto secundario.
No cuidar la fritura.
No diferenciarlas del resto de la competencia.
No calcular bien el margen.
No trabajar con proveedores especializados.
La calidad inconsistente es uno de los mayores riesgos cuando se elaboran artesanalmente sin volumen suficiente.
Para el hostelero que busca mejorar rentabilidad, optimizar cocina y diferenciar su carta, las croquetas no son solo un entrante. Son una herramienta estratégica.
Bien trabajadas, pueden ser:
Pincho estrella en barra
Plato principal informal
Producto premium en carta
Solución eficiente para eventos
Motor de rotación y margen
La clave está en entender que no se trata simplemente de vender croquetas, sino de integrarlas inteligentemente en el modelo de negocio.
En un mercado competitivo, la rentabilidad no siempre viene de platos complejos. A veces está en potenciar lo que el cliente ya ama, pero hacerlo mejor que nadie.